Conviene ser explícito con los bordes del sistema antes de confiarle cualquier decisión. NeuroLímite no es un dispositivo médico, no emite diagnósticos y no reemplaza el criterio clínico de un profesional. Lo que hace es ajustar los límites de riesgo disponibles cuando la lectura de la sesión sugiere una tensión emocional anómala. Nada más, y nada menos. Las aclaraciones que siguen existen para evitar interpretaciones que el sistema no puede sostener.