Después de varias horas sin pausa
Cuando la sesión se estira, el temblor fino de la mano deja de ser estable y el sistema lo lee junto al ritmo de clics y las pausas reales. Si la carga cognitiva estimada sube, el límite de riesgo disponible se reduce sin que tengas que decidirlo tú. La posición abierta sigue ahí: puedes cerrarla cuando quieras.